
Algunos le llaman Ikigay, otros el “elemento”, a nivel más espiritual, ley del Dharma y si huimos de toda sofisticación, tenemos a Mafalda: “Trabajar para ganarse la vida está bien, pero ¿por qué esa vida que uno se gana trabajando tiene que ser desperdiciada para ganarse la vida?.
De eso se trata, hay gente que trabaja y disfruta haciéndolo.



Ahí es cuando realmente conectamos con nuestra esencia, estamos llenos de energía, focalizados, no vemos pasar las horas y nos sentimos vivos.
Tiene que haber pasión, sí, pero también determinación. Saber que, pase lo que pase, nada te va a frenar.


